Aprende a decir NO sin que te afecte emocionalmente


La comunicación es una de las grandes cualidades del ser humano, ya que facilita la tarea de generar lazos entre allegados e incluso individuos no tan cercanos. Está herramienta se convierte en un recurso imprescindible, sin embargo, cuando no se utiliza correctamente puede desencadenar grandes conflictos.


A menudo muchas personas se enfrentan a problemas en sus relaciones debido a la falta de comunicación, o bien, a la utilización del lenguaje oral de forma incorrecta.

Por ello, en este apartado, Fancir Alcalá en compañía de la psicóloga clínica María Méndez traen para ti herramientas fundamentales para facilitar una comunicación asertiva. Para que así, logres expresar tus sentimientos y dominar el arte de decir no cuando sea necesario, sin necesidad de caer en conflictos futuros.



Tipos de comunicación

En muchas ocasiones se habla de comunicar nuestros problemas a las demás personas, pero resulta frecuente que la gran mayoría termine expresándose de formas poco eficaces. De este modo, se tiende a caer en los diálogos conflictivos, o bien, en el reprimir los sentimientos al callar lo que se piensa.

Esta razón lleva a la psicóloga Méndez a destacar cuatro tipos claves de comunicación que suelen presentarse día a día, dónde tres de ellos son los responsables de las fallas en relaciones interpersonales. Echa un vistazo a estos:



Agresiva

La comunicación agresiva suele caracterizarse por un trato brusco, donde se puede llegar a levantar la voz y en la mayoría de los casos, terminan generando grandes conflictos. En ella, las personas tienden a reflejar conductas carentes de empatía y respeto por los demás.

“Agresivamente nos imponemos” declara la psicóloga Méndez al respecto. “Podemos pasar por encima de los derechos del otro a costa de nuestras necesidades”, siendo esta una de las principales características de este tipo de comunicación.

Pasiva

La comunicación pasiva es una de las más utilizadas, y a pesar de lo que se cree, también suele ser el detonante de una amplia multitud de malentendidos y problemas futuros.

En ella, el individuo prefiere callar ante situaciones desagradables, donde sus derechos son violados o simplemente no se encuentran de acuerdo. La psicóloga Méndez lo describe cómo “en la pasividad yo siento rabia, tristeza o incomodidad, pero me quedo callado”.

Asertiva

“La asertividad es esa especie de equilibrio que todos necesitamos en la vida”, expresa la psicóloga Méndez. “Es esa habilidad en la que yo reconozco mis emociones, las valido, reconozco las del otro individuo y las comprendo. Así, aunque acepto mis emociones, no paso por encima de los derechos de las demás personas”.

Este se convierte en la forma de comunicación más apropiada, siendo necesaria tanto en la cotidianidad como en las relaciones de pareja para asegurar vínculos exitosos.


Inteligencia emocional

Asegurar una buena comunicación siempre requerirá del uso y desarrollo de la inteligencia emocional. En ella, podemos reconocer nuestras emociones, así como las del otro, con el fin de propiciar una situación mucho más amena y asertiva para ambas partes. Donde cada uno obtiene lo que busca.

Con respecto a esto, la psicóloga Méndez afirma: “Si tuviésemos la habilidad de gestionar las emociones paso por paso, probablemente nos evitaríamos muchos problemas a futuro”


¿Cómo podemos sumar la asertividad a nuestra cotidianidad?

Para finalizar con esta entrevista en La conexión radio, la psicóloga María Méndez ofrece tres puntos claves a la hora de desarrollar la asertividad. Para que así, la tarea de implementarla en nuestra vida cotidiana sea mucho más sencilla, mediante pequeños cambios en nuestra conducta:


Más empatía

“Muchas veces la empatía se confunde con la valoración de lo que yo creo sobre como el otro debería comportarse”, declara la psicóloga Méndez.

En realidad, la empatía se trata de tomar en cuenta grandes factores que pueden influir en la persona, como su edad, estado civil, economía y cotidianidad. Con el fin de tratar de comprender la situación personal que esta enfrenta, y cómo podría afectarle.

Para mejorar su implementación, la psicóloga Méndez sugiere la utilización del “yo entiendo que” para crear puente al diálogo y así, validar los sentimientos de ambas partes en la relación.


Reconocer y expresar tus emociones

Como seres humanos, nuestras acciones siempre están cargadas de grandes emociones, tales como la alegría, tristeza, miedo o enojo. Es por esto que, reconocerlas en el momento justo se convierte en una de las tareas más necesarias y a la vez, más complicadas.

La psicologa María Méndez explica que: “Si reconozco mi emoción y la expreso, doy lugar a que eventualmente se equilibre. Si por el contrario la evado, esa emoción saldrá luego de forma rezagada”.


Llegar a un acuerdo o proponer soluciones

Propiciar un desenlace adecuado a las conversaciones es aún tan importante como expresarse correctamente durante ellas. Con esto se quiere decir que, sin un acuerdo, es probable que el problema siga repitiéndose.

La psicóloga Méndez afirma que “Este es un punto conciliador vital para las relaciones”. Expresando que, una vez expuestas nuestras necesidades, llegar a un acuerdo entre ambas partes será fundamental para una relación sólida.


Mira aquí la entrevista completa con la Psicóloga María Méndez.


23 views1 comment